Detalle de película

Synecdoche, New York

Elenco: Philip Seymour Hoffman, Catherine Keener, Michelle Williams, Dianne Wiest, Emily Watson, Samantha Morton, Hope Davis, Jennifer Jason Leigh, Rebecca Merle, Barbara Haas, Tim Guinee

Sinopsis: Hoffman interpreta a un director teatral que intenta representar una obra creando una réplica de Nueva York a tamaño natural dentro de un almacén. Keener da vida a su primera esposa mientras que Williams es la segunda y Morton su amante.

​Es difícil hablar de Synecdoche, New York, porque el debut en la dirección del guionista Charlie Kaufman (Adaptation, Being John Malkovich, Eternal sunshine of the spotless mind) es una empresa que intenta abarcar tantas cosas, y además lo logra, que cualquier sinopsis sería una reducción. Caden Cotard (Philip Seymour Hoffman), director de teatro, pasa por una etapa difícil en su vida, pero recibe una beca para realizar una gran obra. Caden construye una réplica a escala de un barrio neoyorkino para hacer una obra de teatro masiva, donde todos son extras y cada extra tiene su propia historia. Una de las historias de la obra es, por supuesto, la propia vida de Caden Cotard.

Hasta ahí, básicamente una idea de lo que es el argumento de la película. Pero que nadie se lleve a engaño, esta obra de teatro no es el verdadero argumento, sino una excusa para desarrollar algo muchísimo mayor. Como decía el poeta Jaime Gil de Biedma, envejecer y morir no son solamente las dimensiones del teatro, sino el único argumento de la obra. También Synecdoche, en el fondo, es una obra sobre la muerte y la consciencia de la muerte, pero siempre revestida de la magia personal de su guionista, que va desde el humor negro (y francamente divertido) hasta el drama surrealista.

Kaufman presenta así su obra magna. Es larga, compleja, misteriosa, y a veces es difícil no perderse en sus interminables giros laberínticos, en su continuo desafío de las expectativas, en una profundidad que a veces ahoga. Pero lo bello de Synecdoche es que es una obra abierta, nos obliga a un continuo trabajo de interpretación y reconstrucción, nos trata como a un público inteligente. Y eso se agradece. Para mí, lo mejor de esta película es que, cuanto más la veo, más detalles aprecio y más me gusta. Que la confusión inicial no os desanime: Synecdoche tiene perfecto sentido, pero es un sentido mágico, un sentido al que hay que estar abierto, atento, y con la mente despierta. Y eso se recompensa. Caray, si se recompensa.